¿Es útil contar calorías?

Las calorías han sido la obsesión de nuestros tiempos y especialmente, de los últimos años. Y no es de extrañar ya que el sobrepeso y la obesidad están colmando las estadísticas y ya se habla en términos de pandemia en los países desarrollados. Como siempre, la vocación tecnológica busca soluciones a los principales desafíos y uno de ellos es cómo mejorar nuestra salud a golpe de gadget.

Hay mucha controversia respecto a la información que nos arrojan ciertos gadgets como los monitores de actividad o las pulseras cuantificadoras. ¿Son fiables las calorías que dicen que hemos quemado? ¿Hasta qué punto contar calorías y medir la energía que consumimos merece la pena?

contar calorias

Tu cuerpo gasta energía de forma distinta al de tu vecino

Hay una cosa que debes tener clara si te propones empezar a contar calorías y es que hay muchas variables que se deben tener en cuenta a la hora de contar calorías. Variables como el peso, la edad, la altura; pero también otros datos que la mayoría desconocemos como el metabolismo basal (energía que gasta tu cuerpo para mantener las funciones vitales), la intensidad de la actividad física que realizamos (no es lo mismo caminar, que correr, que una clase de crossfit) e incluso los tipos de alimentos que consumimos (hay alimentos que inducen a un incremento del metabolismo y por tanto, mayor gasto de energía).

Como es lógico, la mayoría de las pulseras de actividad y medidores de energía no tienen en cuenta muchos de estos parámetros por el simple hecho de que algunos, difícilmente se pueden medir de forma exacta. Por ejemplo, para saber cuánto cuánta energía necesita tu metabolismo basal hay una serie de fórmulas que te arrojan una estimación.

Una de las fórmulas más conocidas y la más utilizada es la de Harris-Benedict. Con ella podrás calcular sobre el papel la energía que necesita tu cuerpo a diario sin contar la actividad física (deporte) que realices:

harris benedict

Normalmente, este cálculo lo realiza una buena parte de los monitores inteligentes que tenemos en el mercado. Con meter los datos de esas, altura, peso y nuestro género, la aplicación arroja una estimación similar a la de la fórmula. Pero recordemos que se trata de una aproximación y que en ningún caso, será exacto, siendo el margen de error mayor o menor en función de cómo mediamos otros factores como el deporte que realizamos al día o si nuestro trabajo es sedentario, o por el contrario, bastante activo.

La mejor estrategia para un estilo de vida saludable

Dicho esto, limitarnos a contar calorías puede ser un error. Ya no solo por el hecho de que no estamos trabajando con números de forma precisa, sino que además. hoy en día estamos ante una “guerra” de productos que luchan en el mercado por venderse como “los más light”, “los más saludables”, “los más ricos y que menos engonrdan…” etc, etc… Pero nada de esto le importa a tu cuerpo, las calorías son tan solo una forma de medir la energía. Nada más.

Lo que de verdad le importa es que le aportes nutrientes. Son la gasolina para que funciones. De nada sirve consumir muy pocas calorías de algo que no te aporta prácticamente ningún nutriente si tu objetivo es perder peso y mucho menos aumentar tus músculos.

Los alimentos ricos en nutrientes los encontramos en prácticamente cualquier comida que no venga empaquetada y no sea procesada. Ejemplos: frutas, verduras, vegetales, frutos secos, pescado, carne, semillas, cereales, arroz, pasta, hortalizas, lácteos como la leche entera (sin añadidos) o los quesos…

Lo que no te aportará nutrientes son las galletas (no importa cuáles, ninguna te aporta nada), las bebidas carbonatadas, las patatas fritas de bolsa, las golosinas, pasteles, cereales industriales de esos que son para desayunar, los zumos envasados…

Cuando empiezas a consumir alimentos en vez de productos, compruebas a corto plazo resultados. Sientes mayor saciedad al acabar de comer, más energía, menos ansiedad y ganas de “picar” entre horas; y a largo plazo verás cómo repercute de forma positiva en tu peso.

Conclusión, ¿contar calorías sí o no?

Los datos que ofrecen las pulseras de actividad sobre contar calorías resultan interesantes para personas sedentarias. Para que se den cuenta de que se mueven poco, por mucho que caminen 15 minutos hasta el trabajo. Pasar 8 horas sentado delante del ordenador lo contrarrestan. Moverse es importante, ya que incluso comiendo alimentos saludables, sino nos movemos, nuestro cuerpo no termina de eliminar toxinas, de repasar los tejidos y de liberar hormonas que nos hacen sentirnos mejor.

Contar calorías esta bien, pero hay que ir más allá si queremos vivir mucho tiempo y sobre todo, si todo ese tiempo se traduce en calidad de vida y no en enfermedades y achaques.

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